Querida clienta molesta.

Carta a esa clienta simpática.

Hoy no hay reseña, hoy no hay tag, hoy no hablare de nada relacionado con la literatura. Hoy simplemente, quiero desahogarme, ya que no he podido hacerlo en mi puesto de trabajo, por que la gente es tan cobarde que prefiere llamar por teléfono en vez de hablar y amenazar a la cara.

Si alguien llega a leer esto (gracias por estar aquí), resumiré la historia brevemente. Llevo trabajando casi cuatro meses en una tienda de ropa de cama, en mis días de formación vino una señora y se llevó una colcha y varios cojines (creo recordar, no estoy segura) y dejó encargadas las cortinas compañeras de la colcha. No damos nunca una fecha para los pedidos ya que no es un tema nuestro, eso lo gestionan desde central, yo pido, si hay me lo mandan, si no, pues nada. Las cortinas de esta mujer, a día de hoy, no han llegado.

Pues bien, hace cosa de un mes, mes y medio, vino a la tienda a preguntar por las cortinas, le explicamos la situación y, aunque algo antipática (como es normal, ya que has pedido algo y no te ha llegado) se fue y listo. Unos quince días después volvió, amenazando y poniendo una hoja de reclamaciones por que esas cortinas no le han llegado, que somos una inútiles que no sabemos hacer nuestro trabajo y unas mentirosas… Le formó un señor pollo a mi compañera que casi tuvo que llamar a seguridad… Bueno, puso la hoja de reclamaciones y se marchó…

Pues el episodio final ha llegado hoy. Esta mañana ha vuelto a llamar, diciendo que estaba en contacto con gente de nuestra central, que le habían facilitado el numero de la tienda para que le diéramos el código exacto de las cortinas para intentar mandarlas lo antes posible. Y aquí viene lo bueno, esta señora ha hablado con mi encargada, y literalmente le ha dicho que le atendió la gordita de malos pelos, que era una inepta y una inútil. Que si no servía para trabajar que me quedará en casa… Que no iba a parar hasta que me echaran por que una bronca no era suficiente, por que ella llevaba meses con una habitación sin cortinas…
Aunque se que no lo van a leer, y a pesar que ya se las he dado en persona, quiero dar las gracias a mis compañeras por como son conmigo…

Y ahora, querida clienta, quería decirle que usted ha dejado mucho que desear como persona, que entiendo su enfado por que al fin y al cabo es usted la que tiene una habitación descompuesta sin cortinas a juego con su colcha. Pero déjeme decirle que usted no es nadie para jugar con el puesto de trabajo de otra persona, sin conocerla, sin saber sus cargas familiares o deudas o hipotecas, o si tengo hijos, o familiares que mantener, usted no sabe si paso por una depresión o sufro de ansiedad y que mi trabajo es lo que hace que no empeore. Creo que, aun entendiendo su enfado, se ha pasado usted tres pueblos… Pues con el puesto de trabajo de un apersona no se juega, y menos por dos putas patas de cortina de veinte euros. Debo decirle que ha día de hoy mi empresa no me ha llamado para echarme ninguna bronca.
También ha dicho que trabaja de cara al publico y que si se equivoca la echan a la calle… No se en que clase de empresa trabaja usted, pero por favor dígamelo para no ir jamás donde esta usted.

No quiero darle más vueltas al asunto, de verdad, pero si sus preciadas cortinas llegan, espero que vengas a recogerlas en mi turno, y espero que me diga gordita de malos pelos ( creo totalmente innecesario insultarme físicamente) quiero que me diga todo lo que le ha dicho a mi compañera, para así poder defenderme, cara a cara, como las personas normales.
Estamos hartos de oir el dichoso “EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZÓN” , quien diga eso es que no ha trabajado de cara al público. El cliente tendrá la razón que tenga, ni más ni menos. Los dependientes somos personas, no robots, nos podemos equivocar y nuestros errores  no serán casí nunca merecedores de un despido, por el capricho del cliente. Soy dependienta, no médico ni bombero, si yo falló no muere nadie… ¿Qué hará si alguien le da un porrazo a su coche? ¿Pedirá que vuelva la pena de muerte? En fin…

Son las tres de la mañana, estoy que me caigo de sueño y, de verdad, que no quiero seguir pensando en todo esto, llevo un día de perros, entre la migraña, la calor y la señora esta… No veo la hora de echarme a dormir…
A los que sigáis aun aquí, gracias por dedicar unos minutos de vuestro tiempo en escuchar las historias de una dependienta inepta, gordita y de malos pelos… Que se levanta todos los días y se va al trabajo con una sonrisa de oreja a oreja e intenta ser lo más amable posible con personas que se quejan, piden, desmontan y te la forman si no están conformes con el precio de los artículos y que no entienden a razones cuando le intentas explicar que tu no tienes nada que ver con el precio de las cosas, que de eso se encarga tu jefe.

Gracias por leerme. Un saludo. Y hasta el próximo día, me voy a dormir, que mañana será otro día, eso espero.

P.D: Espero que se entienda todo, lo he vomitado todo sin pararme ni siquiera pensar si tendrá coherencia. Pero así soy yo contando algo, ve voy de un punto a otro de la historia sin darme cuenta…

Comentarios

  1. Hola Nana:

    Te entiendo perfectamente, he estado trabajando en una zapatería 1 año y medio y luego 10 años en una tienda de coleccionismo. La gente se cree con derecho a decidir si te mereces o no ese puesto de trabajo, la mayoría de esa gente, o no ha trabajado en su vida o son unos desalmados. Lo peor de todo es que nosotros nos llevamos más broncas que nadie aunque muchas veces no tengamos la culpa.

    Para colmo lo de meterse con tu físico, nosotras en el trabajo éramos cuatro chicas y con clientes que el 98% son hombres, otros que también se creían con derecho a opinar de tu física para bien o para mal.

    Y da igual todo lo bien que lo hagas, haz algo ¨mal¨un día, o equivócate en algo, o incluso aunque no tengas la culpa e incluso estés intentado solucionarlo todo lo mejor posible, como te toque un/una gilipollas lo llevas claro.

    En fin, tranquila, estas cosas pasan y te seguirán pasando. Siempre molestará igual y no entenderás porque alguien puede ser tan cruel, pero al menos que no se te note, porque parece que les gusta.

    Besos,

    Bibiana.

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  2. Gracias por tus palabras Bibiana... La situación ha sido muy rara, tengo 29 años y llevo desde los 17 trabajando de cara al público en bares y tiendas, y de verdad que, a pesar de que siempre hay clientes descontentos, es la primera vez que me veo en una situación tan irreal como esta...

    Hoy la hemos vuelto a llamar para decirle que las cortinas vuelven a estar en stock en central y, literamlmente, nos ha dicho que nos metamos las cortinas por donde nos quepan y que se nos va a caer el pelo a las tres dependientas y a la empresa... Educación ha demostrado no tener... Pero que se encarguen los de arriba.

    Un saludo¡

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  3. ¡Hola hola! Ya te seguía en Instagram y ahora te sigo también por tu blog. Te dejo el mío por si te apetece hacer lo mismo, si quieres deja un comentario donde más te guste: https://diariodeunachickalit.blogspot.com/ Abrazos!! ^^

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  4. Hola!!! Hay gente que por más que intentes explicarle de la mejor manera del mundo que tienen que esperar no lo van a entender. Son terribles, y más si son mujeres. No puedo creer que finalmente cuando las vuelven a tener en stock les dice que no las quiere y de pésima forma. Con gente así, te sale lo peor del mundo de adentro. Ojalá que como esta señora no te toque ninguna otra.
    Aprovecho para contarte que te nominé a los Premios Liebster Awards, pasá por mi blog para ver de que se trata. Un beso enorme!

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  5. Que pena lo que te pasó, a mí me cargan los trabajos en que haya que atender clientes porque muchos carecen de educación y humanidad. He trabajado como cajera y era una tortura a veces, porque era increíble que me echaran la bronca a mí por cosas que no tenían que ver con mi trabajo, incluso a veces se equivocaban ellos y la que tenía que explicarles y arreglarlo era yo, dios es que me enferma la mala educación y la tontera. Ahí me di cuenta que ese tipo de trabajos no eran lo mio, no tengo la paciencia -.- Lamento que no solo te haya tocado una clienta maleducada, sino que poco cuerda e insidiosa. Me alegro que tengas unas buenas compañeras de trabajo, porque es importante que te sientas apoyada en este tipo de situaciones tan WTF e indignantes.
    Te mando mucho animo! y un abrazo!

    Te empecé a seguir con mi blog, soy Gisstosa :)

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