lunes, 23 de junio de 2014

Mi pequeña Mamba.

Hola!!!!

Después de taanto tiempo me apetecía presentar y que conozcáis la historia de mi pequeña Mamba.

Después de que mi perra Nana muriera lo pasamos bastante mal. Yo al cabo de los meses le pedía a mi madre que por favor me dejara tener otra mascota por que sentía que me faltaba algo, necesitaba llenar el hueco que dejo mi pequeña Nana. Ella se negaba en rotundo, e incluso yo ya viviendo sola seguía diciéndome que no. En parte la entiendo por que, de verdad, lo pasamos fatal.
Este año, el 16 de abril, recibí uno de los mejores regalos que podían darme. Mi amiga Alicia me llamo un día y me dijo: Gorda, voy a adoptar a un gato, te mando el número de teléfono de la chica  que antes de darte al tuyo quiere conocerte. Yo me quede en plan ¿qué? Si, no se como lo hizo pero convenció a mi madre para que me dejara tener un gato, con la condición de que fuera hembra y la esterilizada.
Al día siguiente contacte con la chica, hablamos y quedamos que después de semana santa yo iría a Sevillano, me conocerían y si era apta, ese mismo día iríamos al veterinario le pondríamos el chip y me la llevaría para casa.
Al final se quedo el miércoles santo, 16 de abril. Me levante a las cinco y media de la mañana y me fui a Renfe, a las seis salia de Huelva y a las ocho y media ya estaba mi amiga esperándome en la estación. Fuimos a desayunar, a su casa a por los transportines y a las once ya estábamos en el veterinario esperando con otra chica más a que llegaran nuestros nuevos amigos.
Cuando llegaron y vi por primera vez en persona (la había visto en fotos) a esa bolita de pelo negro y tan pequeña, me enamore. Era la más pequeña de la camada, de los seis hermanitos que eran, ella era la más pequeña, ya que sus hermanos le quitaban la comida. Pesaba 700 gramos, sus hermanos el que menos no bajaba de los 780.

Al salir de veterinario nos fuimos a tomar algo, y al irnos, yo con Mamba y mi amiga con Lasaña, la chica me dijo : cuidala, es la más pequeña, la más miedosa... Después de comer esperamos juntas, Mamba y yo, una hora y media en la estación de tren, sin saber cual era el mio y que pasaría si lo perdía (me da mucho miedo jajajajaj)
A las seis y media estábamos en casa camino a mi veterinario y después derechistas a casa.

Ahora es la reina de la casa, pesa ya dos kilos y pico y nosotros estamos enamorados de ella, aunque muerde mucho!!!

Desde aquí, a quien lo lea, le animo a adoptar una mascota. Antes de comprar, adopta. Hay muchos animales sin casa que necesitan una oportunidad.

Un beso!!